1- Altamira, Capilla Sixtina del Mundo

Este sobrenombre no sólo le viene por tener el privilegio de ser el primer lugar en el que se han encontrado muestras de arte rupestre del Paleolítico superior, sino también porque en la evolución que va desde los signos misteriosos hasta los bisontes, caballos y ciervos el hombre va encontrando la manera de manifestarse en la roca a través de grietas y deformidades que incorpora para mejorar su arte dando profundidad y realismo a sus pinturas.
2- La Torre del Oro Sevillana luce en los escudos montañeses

La torre del oro es símbolo de los estandartes cántabros debido a que 13 embarcaciones de marinos al mando del almirante Bonifaz ayudaron al rey Fernando III a expulsar a los musulmanes de Sevilla.
Los marineros rompieron una enorme cadena que unía Sevilla con Triana impidiendo el paso por el Guadalquivir, de esta manera facilitaron la llegada de la flota de Castilla para llevar a cabo la reconquista, si te fijas, la cadena también aparece en el escudo.
3-La «Santa María» fue construida en Colindres

La Santa María, una de las tres naves que acompañaron a Colón en su primer viaje hacia el descubrimiento de América en 1492, fue la capitana y en la que viajó Colón junto con su propietario, Juan de la Cosa, navegante y cartógrafo santoñés.
La Santa María fue construida en Colindres, era la embarcación más grande y la única que no regresó a España, encalló el 25 de diciembre en las costas del actual Haití y sus restos sirvieron para hacer el fuerte llamado de Navidad.
4- En San Sebastián de Montehano está enterrada la última pasión de Carlos V

Bárbara Blomberg traería al mundo al héroe de la batalla de Lepanto, Juan de Austria, el hijo extramatrimonial más destacado de Carlos V debido a su importante papel tanto militar como diplomático.
Una vez Bárbara hubo enviudado del marido que se le encomendó, se quedó en una posición económica delicada y comenzó a llevar un estilo de vida libertino, lo que hizo que su hijo don Juan la trajera a España a un convento en Valladolid. Al fallecer su hijo abandonó la clausura y se trasladó a vivir a Ambrosero donde falleció.
5- Los escenarios de Santander robaron el alma de Galdós

En esta ciudad don Benito encontró la inspiración y la calma necesarias para dar rienda suelta a su magistral pluma y tras instalarse en su casa de “San Quintín” pudo escribir la mayor parte de su producción literaria.
Del número 54 de la elegante avenida que ahora lleva su nombre salieron títulos como: “Doña Perfecta”, “La loca de la casa” o “La de San Quintín”, y también fue donde el genio literario escribió una buena parte de los famosos “Episodios nacionales” obra cumbre de la literatura.
6- Laredo fue el principal puerto de la corona de Castilla

Desde la bahía de Laredo en 1496 partió Juana, infanta de Castilla, para casarse con un joven belga al que llamaban Felipe “el Hermoso” aunque más bien era Felipe “el truhan” por lo inmensamente infiel que le fue a la reina, lo que le causó el desconsuelo y con él, el apodo de Juana “la loca”
En 1556 desde el mismo puerto de Laredo, a bordo del Espíritu Santo, recalaba el emperador Carlos V, hijo de Juana de Castilla, camino de su último viaje hacia el retiro en el monasterio de Yuste donde falleció dos años más tarde.
7- Santander ardió en llamas en un incendio demoledor

A pesar de las dimensiones del drama el incendio sólo se cobró la vida de un pobre bombero madrileño que había llegado para ayudar en las labores de extinción, cientos de personas sufrieron daños, además miles de familias perdieron sus hogares en un momento en el que España luchaba por recuperarse de una durísima posguerra.
El fuego se inicio un 15 de febrero de 1941 en la calle Cádiz y el ajetreado viento sur se encargó de avivar las llamas hasta la calle Sevilla, de ahí que también se conozca como el incendio andaluz.
8. Alfonso XIII y Victoria Eugenia veranearon en Santander durante 17 años consecutivos

Desde 1913 hasta 1930 los reyes y sus hijos pasaron los veranos en la capital cántabra.
El ayuntamiento de Santander construyó el emblemático palacio a fin de regalárselo al monarca. Municipalidad y pueblo de Santander se unieron en un magnífico marketing adelantado a su tiempo, desde entonces la Magdalena es el icono más representativo de la ciudad.
En 1977 el ayuntamiento quiso retomarlo llegando a un acuerdo con don Juan de Borbón por la simbólica cantidad de 150 millones de las antiguas pesetas.
9. Comillas fue el lugar donde se usó por primera vez la luz eléctrica en España

La invitación del primer marqués de Comillas a su amigo Alfonso XII supuso un evento histórico sin precedentes.
La llegada del rey a esta villa un 6 de agosto de 1881 debía ser sorprendente y para ello se colocaron 30 farolillos traídos desde París y Newcastle.
El lugar se engalanó para que la villa fuese digna de una presencia tan importante, pero sin duda alguna, lo más especial de aquella jornada fueron los farolillos que se encendieron al hacer entrada el rey, su esposa María Cristina, las hermanas del monarca y sus hijas.
10.En Cantabria hay una isla embrujada, la isla de la Pedrosa

En el S. XIX decidieron que los marineros que regresaban de las grandes travesías con alguna enfermedad debían hacer cuarentena en la isla de la Pedrosa, con el tiempo se creó el primer sanatorio para enfermos de tuberculosis. De las aventuras y desventuras de aquellos desdichados marineros enfermos surgieron leyendas tenebrosas.
Ahora más que nunca con los pabellones en absoluto abandono si prestas atención escucharás los lamentos de los enfermos que continúan atrapados en la isla, atrévete a visitarla únicamente si no eres un miedoso:))
11.En el Monasterio de Santo Toribio de Liébana se halla el “Lignun Crucis”.

Se trata del pedazo más grande de la cruz en la que se crucificó a Jesús según la tradición cristiana.
El año jubilar en Liébana se celebra cada vez que la festividad de Santo Toribio, 16 de abril, cae en domingo. Durante el año del jubileo se concede la indulgencia plenaria a los fieles que cruzan la Puerta Santa del templo.
El 2023 estuvo de suerte, así que con gran pompa y entusiasmo se abrió la puerta del Perdón.
12.En un atractivo perfil de la costa Santanderina verás “la nariz de Whellington”.

Este relevante personaje histórico debió haber calado fuerte en Santander ya que el perfil del acantilado de cabo Mayor se conoce con el nombre de la nariz de Whellington.
El duque de Wellington fue un militar británico que tuvo una participación destacada durante la guerra de la independencia ayudando a la expulsión del ejército francés, además fue el encargado de derrotar a Napoleón Bonaparte en la famosa batalla de Waterloo.
Si te acercas hasta el faro de Cabo Mayor y le pones un poco de imaginación podrás ver la nariz de Wellington.
