9 lugares imprescindibles para visitar en Castro Urdiales
1- La iglesia de Santa María de la Asunción
La iglesia de Santa María de la Asunción se construyó entre los siglos XIII y XV en un periodo muy floreciente para el puerto de Castro-Urdiales debido al comercio con Francia, Inglaterra y los Países Bajos.
Como la mayoría de las construcciones de la época posee una agradable musicalidad visual gracias a sus contrafuertes, bóvedas, arbotantes y demás elementos pertenecientes al estilo gótico.
En su interior destaca la escultura también gótica de la Virgen Blanca.
Dirección: Calle Sta. María, 39700 Castro-Urdiales, Cantabria
Horario: de lunes a viernes de 10h a 12:30h y de 16h a 18:30h. sábados de 10h a 12:30h. domingos: culto

2- El castillo-faro de Santa Ana SXII
El castillo formaba parte del conjunto defensivo de la villa medieval con la muralla que rodeaba la iglesia y los barrios de arriba y de abajo.
Al lo largo de su historia el castillo ha jugado un papel muy importante, como por ejemplo, en la defensa durante la invasión Napoleónica y también como prisión durante la guerra civil.
Desde 1853 se puso en funcionamiento el principal faro de Castro-Urdiales dentro del Castillo. Hoy sirve como lugar de exposiciones culturales y está abierto al público para poder ser visitado.
Dirección: P.º Marítimo, 12, 39700 Castro-Urdiales.
Horario: todos los días de 11:00–13:30, 16:30–18:30
Entre la iglesia de Santa María de la Asunción y el Castillo se pueden ver los restos de la iglesia románica de San Pedro.
3- la iglesia románica de San Pedro del SXII
Es el lugar más antiguo de los que componen la atalaya, de esta iglesia únicamente se conservan algunos muros, una puerta de arco apuntado, el ábside, y una ventana con arquerías de medio punto.
La importancia histórica de esta iglesia es que en ella se celebraba la elección de los miembros del concejo.
Después puedes hacer una pequeña caminata cruzando el estiloso puente de Santa Ana.
4- Puente de Santa Ana
Conocido popularmente como el puente romano, aunque en realidad es un puente de un solo arco ojival, gótico, perteneciente a la edad media y no a la época romana. Formaba parte de un conjunto de puentes que unían la fortaleza con la ermita, ya que en aquel momento la ermita estaba completamente rodeada por el mar.
Cruzando el puente se llega a la mencionada Ermita de Santa Ana.

5- Ermita Santa Ana
Se trata de un pequeño aunque significativo edificio cuadrangular en lo alto de un peñasco. En el pasado la ermita tuvo una función muy importante ya que no era sólo un centro religioso, sino también centro político y administrativo, en ella se celebraban las reuniones del cabildo de Navegantes de San Andrés, institución crucial de la historia de la villa marinera.
Una vez allí merece la pena llegar hasta el final del espigón desde donde se obtienen unas vistas muy agradables.
Paseo Marítimo
Castro Urdiales tiene un precioso paseo marítimo que va desde el puerto pesquero pasando por el parque Amestoy, la playa de Brazomar, hasta llegar al parque Cotolino, una panorámica que sin duda merece mucho la pena.
A lo largo del paseo destacan algunas construcciones claramente modernistas.

6- La casa de los Chelines
La casa de los Chelines se sitúa en la plaza del ayuntamiento sobre el restaurante Marinero, de gran tradición en Castro Urdiales. El edificio destaca por la decoración en estilo neogótico. Los arquitectos que se ocuparon de su diseño fueron Severino de Achúcarro y Leonardo Rucabado.
Continuando por el paseo Ocharán el primer edificio que llama la atención es la casa para Isidra del Cerro.
7- La Casa para Isidra del Cerro
Seguramente en lo primero que te fijarás será en sus bonitos balcones de hierro forjado, además en el tejado sobresale una esbelta cúpula con escamas y ventanas de ojo de buey rematada por una linterna, es enorme la influencia francesa que destila. Nuevamente los arquitectos encargados del proyecto fueron Achúcarro y su discípulo Rucabado.
8- El Edificio Salvarey
Esta construcción es fácil de distinguir por su bonita torre de aguja, fue encargado por la familia Salvarey que venía de hacer las Américas con los bolsillos bien repletos. Destacan en los balcones algunos arcos semicirculares de influencia árabe. En esta ocasión se trata de un edificio con notable influencia de modernismo catalán de la mano nuevamente del arquitecto bilbaíno Severino de Achúcarro.
9-Palacio de Ocharan
Por último merece la pena acercarse hasta esta bonita finca en el número 26 de la calle Leonardo Rucabado. El conjunto tiene un atractivo juego de estética con distintos volúmenes que termina rematado en un llamativo torreón. Se trata de una construcción ecléptica con bastante influencia de las villas italianas. Además Eladio laredo, que fue su arquitecto, se valió del ceramista Daniel Zuloaga para darte el llamativo colorido con los azulejos en las fachadas.
El palacio fue un encargo del escritor y fotógrafo Luis de Ocharan, también empresario vasco. La finca cuenta además con un pequeño observatorio ya que Luis tenía afición por la astronomía, está formado por un conjunto de agradables jardines con muy diversas especies de plantas, también una capilla y una casa para los guardeses.
El palacio es una residencia privada pero desde la entrada se puede ver su bonita torre.
