8 lugares imprescindibles en Comillas
Comillas, también conocida como la villa de los arzobispos, destaca por su elegante combinación de edificios medievales y modernistas en un doble escenario que por un lado asoma al mar y por el otro serpentea hacia las suaves colinas.
Para que te sirva de ayuda te vamos a presentar en el plano los lugares más interesantes con un posible orden de visita:
1-Palacio de Sobrellano y capilla
2. El Capricho de Gaudí
3. La fuente de los Tres Caños.
4. El antiguo ayuntamiento
5. Casa del Duque de Almodóvar del Rio.
6. Parque Güel y Martos.
7. Fachada del cementerio y el Ángel exterminador.
8. Universidad Pontificia de Comillas.
1. Palacio de Sobrellano y capilla
Los escenarios del palacio de Sobrellano servirían para ambientar cualquier historia principesca. También llamado Palacio del Marqués de Comillas ya que fue el primer marqués quien encargó la construcción al arquitecto catalán Martorell y Montells en 1881, junto al palacio destaca la Capilla-Panteón en donde está enterrada la familia del noble.
El palacio de Sobrellano tiene un gran hall central de auténtica novela con una monumental escalera de piedra, ya sólo esta presentación hace que merezca la pena una visita. Además, sus estancias están muy bien decoradas con valiosos muebles, algunos de ellos diseñados por Gaudí.
La capilla proyectada por el mismo arquitecto contiene una importante colección de pinturas de Llorens y Masdeu, esculturas de Joan Roig y llamativos mausoleos de mármol de los escultores Llimona y Vallmitjana.
2. El Capricho de Gaudí, la expresión arquitectónica de la lírica y la naturaleza pasiones de su mecenas

El Capricho de Gaudí es una construcción revolucionaria para la época. El ingenioso artista catalán se adelanta a su tiempo creando una casa funcional, inteligente y llamativa que rompe con todos los convencionalismos del momento.
El resultado del Capricho es un joven Gaudí que sabe interpretar el encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano que habiendo regresado adinerado de Cuba quiere distinguirse de sus contemporáneos haciendo una vivienda pretenciosa a merced de sus grandes debilidades .
Díaz de Quijano era un hombre culto, soltero, abogado de profesión, cuñado del marqués de Comillas y con dos grandes aficiones: la música y la botánica, aspectos que son la constante de múltiples detalles del Capricho.
3. La fuente de los Tres Caños
La fuente de los tres caños se sitúa en 1889 en la plaza en donde hoy está el ayuntamiento nuevo, es una obra del arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner.

Comillas también fue uno de los primeros pueblos de España en tener agua corriente en las casas gracias al hijo político del marqués, Joaquín de Piélago, quien se encargó de financiar la traída de aguas a la villa. La fuente está colocada en su honor. Sus restos mortales descansan en el cementerio de Comillas, su tumba se distingue del resto con otro ángel de Llimona que parece surcar las olas.
4. El antiguo ayuntamiento
El antiguo ayuntamiento preside el casco viejo, fue construido en 1775 sobre las ruinas de un antiguo hospital de peregrinos y la ermita de San Juan , se distinguen tres sobrios arcos porticados, sobre ellos una balconada y cinco escudos de armas de arzobispos oriundos. Sobre el tejado una vieja campana que servía para convocar a los vecinos y en el interior un interesante centro de interpretación sobre el patrimonio de Comillas.
En la misma plaza llamada de la Constitución hay varias casas de tipología montañesa y la iglesia de San Cristóbal.
Los viernes, frente al viejo ayuntamiento se celebra un mercadillo con productos que van desde las frutas, verduras o quesos, hasta ropa, artesanía o plantas.
5. Casa del Duque de Almodóvar del Río
La casa del duque de Almodóvar es una mansión finalizada en el año 1900 con acusadas influencias de arquitectura inglesa. Una característica interesante es que mantiene la decoración interior original: el mobiliario, los suelos, cuadros, candelabros y otros elementos decorativos.
Su silueta en sombra, el tejado con buardillones puntiagudos de pizarra y su construcción en ladrillo y maderas traídas desde África destilan terror por todos sus ángulos, por ello, ha sido el escenario ideal de películas de miedo como «Sexykiller» o «La herencia Valdemar» donde el equipo de la última producción aseguró haber sentido miedo por las noches. Para más escarnio se halla bastante cerca del cementerio, ¡no os asustéis! también se celebran bodas y fiestas en los jardines.
La misteriosa casa del duque es una parada obligada en Comillas, no se puede visitar a no ser que se te ocurra alquilarla para pasar una velada romántica, mucha suerte…!
6. Parque Güel y Martos
La estatua del marqués de Comillas representada con varias alegorías se localiza en la atalaya del parque Güell y es obra del ya mencionado artista barcelonés Domènech i Montaner.

Tras el fallecimiento de Antonio López y López, el Ayuntamiento de Comillas buscó la forma de dar agradecimiento al mayor mecenas de su villa, para ello se levantó la estatua del marqués en la finca de Ángel Pérez, amigo suyo, que colaboró donando el prado que en su día había servido de atalaya para el avistamiento de ballenas.
Como imaginarás sólo por el emplazamiento merece la pena la visita, eso sí, no esperes avistar ballenas :)) pero sí unas vistas maravillosas.
7. Fachada del cementerio y el Ángel exterminador

7.1 La fachada principal del cementerio
Es la obra de una reforma llevada a cabo por Domènech i Montaner en 1881 para integrar y agrandar la ruina de una curiosa iglesia del S XV junto con el cementerio. Destaca el cierre de cruces y pináculos y la entrada principal con una preciosa verja de hierro forjado. En una de las paredes de la vieja iglesia se alza la escultura del El Ángel Exterminador.
La historia de antigua Iglesia tardogótica cuenta que fue abandonada por varios vecinos durante una misa de domingo, al parecer el administrador del duque del Infantado tenía unos asientos reservados a los altos cargos. Cierto domingo una vecina tuvo que levantarse para cederles el asiento, el pueblo en señal de protesta no quiso continuar allí y abandonaron el templo en plena ceremonia. Estaban hartos de sufrir la opresión y desprecios de la clase alta, se rebelaron abiertamente contra el administrador, el Duque y el párroco, además juraron no volver a pisar la iglesia lo que derivó en un juicio. La Iglesia mandó sancionar al pueblo de Comillas con la excomunión motivo por el que durante cerca de un año no pudieron recibir los Santos Sacramentos.
7.2 El Ángel exterminador o Ángel guardián
Si llegas hasta el cementerio la arrolladora estatua del ángel te acercará hacia ella como si fuese un imán, su gesto, en el que parece escaparse de la piedra es sin duda un fascinante reclamo, está situada sobre el muro de la puerta de entrada del viejo cementerio, su posición ayuda mucho a la teatralidad del conjunto.
Se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de la villa, se podría decir que el significado del Ángel para Comillas, es el mismo que el del el David para Florencia.
La estatua fue un encargo del marqués en 1895 al ingenioso maestro catalán modernista Josep Llimona para decorar la tumba de su hijo primogénito que había fallecido prematuramente, pero como las enormes dimensiones imposibilitaron que se pudiese colocar en la capilla del panteón familiar, don Antonio López y López donó la estatua al pueblo quien estimó oportuno que se colocase donde ahora se halla, así que podemos decir que el ángel cambió su destino para fortuna de todos.
8.Universidad Pontificia de Comillas
La universidad pontificia fue creada como Seminario católico para la formación de sacerdotes, lo promovió la orden Jesuita pudiéndose llevar a cabo gracias a la generosidad del primer marqués de Comillas Antonio López y López y su hijo Claudio López Bru que continuó financiando la obra a la muerte de su padre.
El proyecto comenzó a construirse bajo la dirección de Martorell i Montells en 1890 aunque el embellecimiento ornamental del edificio y la portalada corrió de la mano de Domenech i Montaner.
La puerta de entrada a la finca, frente al cementerio, no pasa desapercibida gracias a una bonita decoración cargada de simbología en la que se representan las armas de la Santa Sede y el emblema de la Compañía de Jesús.

